Estas deliciosas rosquillas sefardíes no llegan a emborrachar. El licor anisado les proporciona un sabor dulce y refrescante. Resultan ideales para acompañar el café o el té de menta de la sobremesa.
Ingredientes - 1 copa de licor anisado (raki, arak, anís, Pernod)
- 1/2 taza de azúcar
- 1/3 taza de aceite de girasol o de cacahuete
- 1 cucharada de levadura
- 3 tazas de harina blanca de pastelería
- 2 cucharadas de semillas de anís
- 1 huevo batido con 1 cucharada de agua fría
Elaboración En un bol, mezclar todos los ingredientes, excepto las semillas de anís y el huevo. Cubrir y refrigerar durante toda la noche.
Precalentar el horno a 190 °C. Preparar dos bandejas de horno antiadherentes.
Unir las semillas de anís a la masa. Cortar 25 o 30 piezas iguales.
Hacer una bola con cada pieza y darle forma de rosquilla con un agujero en el centro. Colocar las rosquillas en las bandejas de horno.
Pintar cada rosquilla con el huevo batido. Hornear durante 15 minutos o hasta que se hayan dorado. Enfriar sobre una rejilla. Las rosquillas se pueden conservar durante semanas dentro de una lata cerrada.
Extraído de R.R. STERNBERG. “La Cocina Sefardí” . Edit. Zendrera Zariquiey. 1996