Seguramente, las primeras comunidades judías se establecieron en Jaén en época romana tal y como la mayoría de historiadores piensan que ocurrió en general en España, tomando como fecha clave el año 70 d.C. en que las tropas romanas de Tito entraron en Jerusalén y destruyeron su Templo, obligando a los judíos a la gran diáspora que los dispersó por diferentes partes del mundo, entre ellas SEFARAD, nombre que ya aparece en la Biblia (Abdías 1, 20) y que los judíos asociaron tradicionalmente con España.