Juderia

Imágenes
Plano
Publicaciones
Recetas
Tarbut Jaén

Monumentos

Monumentos de Jaén

Historias de Jaén

Programa de radio

La mona de la Catedral.

     Parece ser que esta acción traía como consecuencia inmediata terribles maleficios, que desencadenaban una sucesión de desgracias que acabarían primero con la felicidad de la familia de aquel que apedreó a la mona, y después incluso con la salud de todos y cada uno de sus parientes más cercanos, hasta llevárselos a la tumba.

     Cundió tanto esta historia entre las ingenuas gentes de Jaén, que al parecer no hace tanto, incluso nuestros bisabuelos y tatarabuelos, agachaban la cabeza al pasar frente a la mona, pues ni mirarla querían, temerosos de que alguna desgracia cayera sobre sus inocentes cabezas. Quizá ellos mismos habían sido los niños que se hincharon a pedradas con la mona.

     Ahí sigue el moro sentado, mirando al frente, con su turbante desafiante, ajeno al pasar de los años, viendo como circulan frente a el una generación tras otra de giennenses que lejos de considerarlo humano le consideran macaco. Es indudablemente el personaje más simpático en las fachadas de la catedral.

 



 
altavoz Escucha este articulo