Se trata de uno de los antiguos palacios conservados todavía que se construyeron en el conocido como "Arrabal de San Ildefonso", hoy barrio del mismo nombre. Este palacio, sito en la señorial calle Muñoz Garnica (antes "Ancha del Arrabal"), fue ampliado en una planta en su última reforma. En la misma calle encontramos hermosos edificios, incluso uno con la tradicional torre-mirador, vestigio de aquella aristocracia local que salió del primer recinto murario con el objeto de poder construirse mejores casas y con mayor amplitud, pues esos terrenos no estaban, en principio, constreñidos a las primitivas murallas.