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Una historia real que suena a legendaria: El Obispo Insepulto.

Tras ciento quince años de permanecer en un nicho de esa Capilla Mayor, su cuerpo tuvo que ser trasladado a la sacristía en 1.635, provisionalmente, hasta tanto terminasen las nuevas obras que se iban a ejecutar y que darían a luz a la nueva y flamante Catedral que hoy conocemos, según traza del Maestro Vandelvira.

La Capilla Mayor de la Catedral, igual que la casi absoluta totalidad del templo, fue sustituida completamente por otra de obra nueva, razón por la cual, una vez quedó finalizada, el Cabildo Eclesiástico entendió que el cuerpo del Obispo Alonso Suárez debía ser enterrado en el Coro.

El Cabildo estimó la conveniencia de que fuese sepultado con el resto de los Obispos y no en una Capilla Mayor que al ser nueva, ya no era la que él difunto había mandado construir. Había perdido el privilegio de ser sepultado en la misma y además era conveniente, para no restar esplendor al Santo Rostro de Cristo, que como sabemos se encuentra en la mencionada Capilla Mayor.

En ese momento es cuando nace un singular litigio entre los parientes del obispo y el Cabildo Catedralicio, ya que los primeros entendieron que era de justicia volver a sepultar el cuerpo de su pariente en el mismo lugar donde se encontraba anteriormente, la Capilla Mayor, en contra de la opinión del clero, que negaba ese privilegio a D. Alonso.

El cuerpo de D.Alonso Suárez, en una decisión salomónica, fue ubicado en la Capilla Mayor de la Catedral pero sin ser sepultado, colocando su cadáver, de nuevo provisionalmente, en un mueble diseñado al efecto, que durante más de 300 años permanecerá en esa Capilla, mientras espera la resolución al litigio que entre parientes del difunto y Cabildo Catedralicio se había originado.

Don Alonso Suárez recibirá con el tiempo, el sobrenombre de “Obispo Insepulto”, ya que conforme se fue dilatando el litigio también fue aumentando la singularidad y fama de esta historia. Durante siglos, la familia ofrecería una vez al año una serie de presentes al Cabildo, consistentes en cera, miel, ganado...



 
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