El edificio, inspirado en el palacio de la Diputación, se presenta en la fachada con cuerpo central resaltado, formado por tres vanos adintelados en la planta baja y tres arcos ante el balcón principal, en el plano noble, rematándose en un pequeño hastial para el reloj. Las dos alas laterales, a menos altura, presentan dos vanos por planta, adintelados, con gruesos motivos geométricos sobre el dintel, bellas acróteras sobre las buhardillas, y motivos de palmas orientales.
Al final de la década de los cuarenta se modificó el edificio, según proyecto del arquitecto Antonio María Sánchez. En la modificación, que consistió esencialmente en añadir una planta a la fachada principal conservando gran parte de la primitiva; se aprovechó el vestíbulo; la escalera, en la que se advierte cierto acento colonial, y el Salón de Sesiones, que ha conservado hasta hace poco una decoración de gruesas molduras de yeserías con motivos clásicos de principios del siglo en vanos y techo.


Una reforma reciente ha modificado sustancialmente la decoración del Salón de Sesiones y el techo de la escalera.