Probablemente, el grupo de calles que formaba la judería de Jaén formó parte de un adarve. Este adarve estaba delimitado por las actuales calles de San Andrés, Huérfanos, Los Caños-Arroyo de San Pedro y Martínez Molina. El espacio existente entre esos límites, está repartido hoy entre cinco manzanas, que forman una compleja estructura urbana, cerrada, que dibuja un tronco de pirámide con sus bases situadas respectivamente en las calles Huérfanos (al Este) y Martínez Molina (al Oeste).