A través de Callejón del Gato nos dirigimos a un conjunto de calles que sólo cuentan con tres salidas al exterior, como suele suceder en las juderías de las ciudades hispano-musulmanas.

Esta zona se encuentra en proceso de estudio y recuperación y actualmente está muy degradada, debido a su estructura como una manzana independiente y apartada del resto del conjunto urbano. Esta configuración urbanística era la utilizada por los judíos españoles como medida de protección ante los posibles ataques de sus enemigos.