Este edificio renacentista fue construido entre los siglos XVI y XVII, y es uno de los mejores exponentes del Renacimiento en España. Ha sido declarado Monumento Histórico Artístico y está en proceso de recibir la declaración de Patrimonio de la Humanidad.
La fachada principal es majestuosa. En un primer cuerpo posee unas enormes columnas con capiteles corintios que llegan hasta el segundo cuerpo que tiene una balaustrada de piedra rematada por una serie de estatuas.
En el interior de la Catedral sorprende el inmenso espacio y volumen. Destacan las bóvedas de las naves y la cúpula del crucero. La nave principal tiene en su centro un Coro que cuenta con una hermosa sillería labrada en madera. En la Capilla Mayor destaca el impresionante tabernáculo. El templo guarda, según algunas hipótesis, el lienzo de la Santa Faz que utilizó la Verónica para enjugar el rostro de Cristo.
El museo catedralicio está ubicado en la sacristía y está compuesto en su mayor parte por piezas de orfebrería.
Guarda también la imagen más venerada por los jiennenses, la de Nuestro Padre Jesús Nazareno,
Cerca de la puerta Norte está la Capilla del Sagrario, y bajo ella, una cripta que sirvió como cementerio hasta 1829.